El ratón colilargo, conocido popularmente como tal, es un roedor nativo de los bosques templados de Chile y Argentina. Este pequeño animal, que pesa no más de 30 gramos y mide hasta 14 centímetros en cola (el doble que su cuerpo), cumple funciones ecológicas cruciales al dispersar semillas y ser el alimento de otros animales.
Andrés Rubio, académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, es uno de los principales expertos en esta especie. Según él, el colilargo se desplaza principalmente por saltos gracias a sus patas traseras muy largas, lo que le confiere una apariencia similar a la rata canguro de Norteamérica. Este método de movilidad permite al colilargo explorar áreas más amplias y evitar los depredadores terrestres.
Este roedor habita desde el Desierto de Atacama (extremo norte) hasta las regiones más australes de Chile y Argentina. Su distribución geográfica se ve influenciada por factores como la disponibilidad de alimento, el clima y la deforestación. En áreas con mayor densidad arbórea, los colilargos tienden a ser más abundantes debido a la mayor disponibilidad de recursos alimenticios.
El colilargo es el reservorio natural de la cepa Andes del hantavirus, una variante que puede transmitirse de persona a persona. Ya ha dejado nueve contagios en el brote MV Hondius, con cinco casos confirmados a bordo del crucero que partió desde Argentina el 1 de abril.
No todos los individuos del colilargo están infectados, según Rubio. La tasa puede aumentar hasta un 20% durante fenómenos de ratadas, es decir, cuando ocurre un aumento explosivo en la población de estos roedores, que se reproducen de dos a tres veces al año. Estas ratadas suelen ocurrir después de períodos de lluvias abundantes y condiciones climáticas favorables para el crecimiento de plantas.
El contagio humano del hantavirus Andes se produce principalmente a través de inhalación de partículas virales provenientes de la orina y las heces del roedor. Las heces negras y del tamaño de un grano de arroz son especialmente peligrosas, ya que contienen el virus. Estas heces pueden ser liberadas en áreas donde los colilargos se sienten cómodos, como en troncos de árboles o en la maleza.
Los colilargos infectados pueden contagiar a otros individuos durante los apareamientos o peleas. La OMS trabaja con la hipótesis de que las dos primeras personas que tuvieron síntomas en el crucero MV Hondius -un matrimonio holandés que estuvo viajando por Argentina- podrían haber sido infectadas en este país. Las autoridades sanitarias continúan trabajando para determinar las causas del brote y prevenir futuras infecciones, implementando medidas de control y educación sobre la prevención del hantavirus.


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