El Salvador está dando un paso significativo hacia un futuro energético más limpio y sostenible. Con una inversión estratégica en energía geotérmica, el país busca fortalecer su matriz energética y reducir su dependencia de fuentes tradicionales. Este impulso a las energías renovables no solo promete beneficios ambientales, sino también un mayor desarrollo económico para la nación.
Expansión de la Energía Geotérmica en El Salvador
Gracias a un préstamo de $150 millones del Banco Mundial aprobado en marzo de 2025, El Salvador construirá dos nuevas centrales geotérmicas: Chinameca y San Vicente. Esta inversión permitirá un incremento inicial de 30 megavatios (MW) de capacidad.
Para 2030, se prevé que la central geotérmica de Chinameca agregue 30 MW adicionales, consolidando aún más el papel de la geotermia en la matriz energética salvadoreña. La geotermia, el segundo recurso renovable más importante del país después de la hidroeléctrica, representó el 18.54% de la generación total de energía en mayo de 2025, según datos de la Unidad de Transacciones (UT).
El financiamiento del Banco Mundial permitirá a LaGeo, subsidiaria de CEL, continuar con la construcción de las centrales, proyecto adjudicado al Consorcio Inter Energy. Además, se está desarrollando una nueva ley de geotermia para optimizar la generación e integración de esta energía limpia a la red nacional.
El Papel de la Biomasa en la Matriz Energética Salvadoreña
Además de la geotermia, la biomasa contribuye significativamente a la generación de energía renovable en El Salvador. Cinco de los seis ingenios azucareros del país generan energía a partir del bagazo y la hoja de caña durante la zafra.
Esta energía de biomasa se utiliza para autoconsumo y el excedente se inyecta a la red nacional. En 2024, la biomasa aportó 528.0 GWh, y en abril de 2025, representó el 11.19% de la generación total de energía. El ingenio El Ángel, con una inversión de más de $180 millones en una planta generadora finalizada en 2016, fue el mayor contribuyente en 2024 con 145.6 GWh.
La Asociación Azucarera Salvadoreña estima que la generación de energía a partir de biomasa en 2025 será similar a la de 2024, manteniendo su importante contribución a la matriz energética.
La inversión en energía geotérmica y el aprovechamiento de la biomasa demuestran el compromiso de El Salvador con la transición hacia un futuro energético sostenible. Estas iniciativas no solo diversifican la matriz energética, sino que también impulsan el desarrollo económico y reducen la huella de carbono del país, posicionando a El Salvador como un líder regional en energías renovables.


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