Un equipo de científicos ha logrado un hito tecnológico con Bee-Nav, un sistema de navegación inspirado en abejas que permite a pequeños drones desplazarse largas distancias y regresar al punto de partida sin utilizar GPS. Este avance, publicado en la prestigiosa revista Nature, representa una solución innovadora para situaciones donde las señales de navegación tradicionales son débiles o inexistentes.
La eficiencia de Bee-Nav es uno de sus aspectos más llamativos. La red neuronal utilizada ocupa solo entre 3,4 y 42 kilobytes de memoria, una cantidad extremadamente reducida en comparación con los sistemas tradicionales que suelen requerir cientos de megabytes.
El sistema imita la forma en que las abejas aprenden a orientarse alrededor de su colmena. Durante un breve vuelo inicial, el dron memoriza imágenes panorámicas del entorno utilizando una cámara omnidireccional y las relaciona con estimaciones de distancia y dirección hacia casa. Posteriormente, incluso tras recorrer cientos de metros, el aparato puede utilizar esos recuerdos visuales para regresar a su punto de partida, corrigiendo errores acumulados durante el trayecto.
Los investigadores realizaron pruebas tanto al aire libre como en espacios cerrados. Los drones lograron regresar exitosamente de vuelos de prueba, recorriendo distancias de entre 200 y 600 metros con tasas de éxito del 80% bajo condiciones climáticas favorables.
Según los científicos, Bee-Nav podría aplicarse en una variedad de contextos. Almacenes industriales o zonas de desastre donde las señales GPS sean débiles o inexistentes son solo algunos ejemplos. El proyecto también aporta nuevas pistas sobre cómo los insectos logran orientarse utilizando cerebros extremadamente pequeños, combinando memoria visual y estimaciones aproximadas de movimiento para encontrar el camino de regreso.


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