En un pronunciamiento reciente, Mohamad Baqer Qalibaf, principal negociador iraní, advirtió que la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos, mientras su país aún no ha iniciado acciones significativas. Según Qalibaf, las amenazas a la seguridad marítima y al tránsito energético se han intensificado.
La situación ha llevado a un aumento sin precedentes en el precio del petróleo desde 2022. El 8 de abril, coincidiendo con una tregua anunciada entre las partes, Estados Unidos impuso un bloqueo a los puertos iraníes.
En respuesta, Irán lanzó la operación ‘Proyecto Libertad’ el lunes pasado para permitir que barcos bloqueados desde hacía semanas puedan cruzar el estrecho. Según informes de empresas especializadas, más de 900 buques se encontraban en el Golfo Pérsico a finales de abril, con cerca de 20,000 marinos.
El Mando Central de los Estados Unidos (Centcom) reportó que Irán replicó la operación estadounidense con lanzamientos de misiles y drones contra barcos militares estadounidenses en la zona. Estos fueron interceptados, según las autoridades norteamericanas.
Corea del Sur informó sobre una ‘explosión’ seguida de un incendio en uno de sus buques surcoreanos en el estrecho. A pesar de los desmentidos iraníes, el Centcom asegura que dos barcos mercantes con pelón estadounidense fueron escoltados.
El presidente Donald Trump felicitó la operación, declarando: ‘Marcha muy bien’. El gigante danés del transporte Maersk anunció que uno de sus barcos, que transportaba vehículos y estaba bloqueado en el estrecho desde febrero, logró atravesarlo el lunes ‘acompañado de medios militares estadounidenses’.
Las fuerzas estadounidenses también afirmaron haber destruido seis embarcaciones iraníes que amenazaban la navegación comercial. Irán negó cualquier daño a sus buques y acusó a Estados Unidos de haber matado a cinco civiles al atacar dos barcos que partían de Omán rumbo a la costa iraní.


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