China fortalecerá la regulación y supervisión de los sistemas de conducción inteligente, debido a que las tecnologías actualmente instaladas en vehículos aún no alcanzan una autonomía total, informó este miércoles un funcionario del Ministerio de Seguridad Pública.
“El conductor sigue siendo el responsable final de operar el vehículo”, afirmó Wang Qiang, director de la oficina de gestión de tráfico del ministerio, durante una conferencia de prensa ofrecida por la Oficina de Información del Consejo de Estado.
Wang subrayó que si un conductor aparta las manos del volante o la vista del camino mientras el vehículo está en movimiento, se generan graves riesgos para la seguridad vial y se expone a sanciones que pueden incluir responsabilidad civil, medidas administrativas o incluso procesos penales.
Para reforzar el control sobre esta tecnología, la policía apoyará la mejora de leyes y regulaciones que abarquen desde el Nivel 0 (sin conducción automática) hasta el Nivel 2 (conducción parcialmente automatizada), explicó Wang.
Además, China alentará a los fabricantes de automóviles a mejorar de manera continua la confiabilidad de los sistemas de asistencia al conductor y a establecer estándares de seguridad tecnológica en este campo.


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