El Salvador ha registrado un aumento en los precios de referencia de combustibles durante la presente quincena, según informó la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas. Estos ajustes se deben a fluctuaciones del petróleo y a caídas en las inventarios.
La gasolina especia l aumentará $0.11 en la zona central del país, mientras que en el oriente y occidente del territorio salvadoreño subirá de $4.75 a $4.86 por galón. Por su parte, la gasolina regular tendrá un costo máximo de $4.41 en la zona central, y de $4.42 en las zonas occidental y oriental.
El diésel experimentará un incremento de $0.07, cotizándose a $4.51 el galón en tres zonas del país. Estos precios estarán vigentes desde este martes 12 de mayo hasta el lunes 25 de mayo.
Estos ajustes son consecuencia de la guerra mediática y geopolítica que afecta al mercado de hidrocarburos a nivel mundial. Los ataques recientes a la infraestructura petrolera en los Emiratos Árabes Unidos, así como el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, han generado subidas en los precios del petróleo.
Según datos de la Dirección de Hidrocarburos, el petróleo de Texas, que sirve de referencia para El Salvador, se cotiza actualmente en $98.59 por galón. El crudo estadounidense ha experimentado una pérdida acumulada del 6% durante la semana pasada, debido a las tensiones geopolíticas y la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Analistas de Rystad Energy señalaron que un anuncio entre los dos países tendrá un efecto inmediato en futuros del petróleo. Sin embargo, el mercado físico tardará en normalizarse. Este aumento en los precios ha generado preocupación entre los sectores empresariales y consumidores, quienes temen una mayor inflación en los próximos meses.
El gobierno salvadoreño ha implementado medidas para mitigar el impacto de estos aumentos, incluyendo la reducción del impuesto a las importaciones de combustibles. No obstante, estas acciones no han sido suficientes para contener completamente los incrementos en precios.
El sector empresarial se ha pronunciado sobre la situación, advirtiendo que estos aumentos podrían afectar significativamente la competitividad de las empresas y el bolsillo de los consumidores. La industria de transporte, en particular, está experimentando un mayor costo operativo debido a estas subidas.
La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas ha prometido mantener una vigilancia constante del mercado petrolero y ajustar los precios según sea necesario. Sin embargo, la incertidumbre geopolítica persiste, lo que podría llevar a futuras fluctuaciones en los precios.
En este contexto, el gobierno y las empresas buscan estrategias para adaptarse a estos cambios y minimizar su impacto en la economía del país. La situación actual plantea desafíos significativos para El Salvador, que deberá navegar con cuidado entre las fluctuaciones globales del mercado petrolero y las necesidades locales de combustibles.


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