Esta ciudad dejó de estar acechada por pandilleros tras la captura de cientos de ellos con la implementación de la guerra contra las pandillas. Actualmente, los pobladores de Tecoluca conviven bajo un clima de paz y tranquilidad, con la esperanza de dejar atrás ese pasado violento.
Tuvieron que pasar varios años para que los habitantes de Tecoluca, en San Vicente, vivieran con entusiasmo la reactivación del comercio, el turismo y el deporte, luego de que las autoridades erradicaran la presencia de maras.
Tecoluca —que significa “ciudad de los tecolotes”— fue durante años un municipio con altos índices de criminalidad, especialmente entre 2013 y 2015, cuando se registraban entre 60 y 70 homicidios anuales, según estimaciones policiales.
Sin embargo, la situación cambió cuando el presidente Nayib Bukele ordenó a las fuerzas del orden recuperar el control de las comunidades. Desde 2019, los cambios en materia de seguridad son notorios.
“Antes nadie podía caminar por las calles llegada la noche, era demasiado peligroso, incluso en el día”, afirmó Roberto López, un residente del lugar. “Hoy puede uno caminar a medianoche y no pasa nada”, agregó.
Comercio y turismo se dinamizan
El actual clima de seguridad ha sido aprovechado por emprendedores locales, y las autoridades afirman que la extorsión se ha reducido, brindando tranquilidad a los comerciantes.
“Los homicidios y las extorsiones se lograron reducir de forma significativa con el régimen de excepción. Esto ha dado paso al surgimiento de diferentes tipos de ventas y servicios como autolavados”, indicó una fuente policial.
Zonas que antes eran consideradas de alta peligrosidad, como las colonias Santa Cecilia, San Romero y los alrededores del río Palomar, hoy son espacios frecuentados por turistas y visitantes locales.
“En Semana Santa viene mucha gente, es algo que ya teníamos mucho rato de no ver”, expresó una comerciante.
La plusvalía también ha mejorado. Algunas viviendas que antes se ofrecían en $5,000 ahora alcanzan precios de hasta $25,000.
Jóvenes, religión y fútbol
La captura masiva de pandilleros ha devuelto la confianza a la ciudadanía, especialmente a los jóvenes, quienes ahora pueden desplazarse libremente para participar en actividades religiosas, deportivas y culturales.
Wílber Platero, párroco de Tecoluca, recordó que el municipio fue uno de los más afectados por la violencia de pandillas, y destacó cómo el régimen de excepción ha permitido recuperar la tranquilidad y reactivar la vida comunitaria.
“Hoy la población puede moverse a cualquier comunidad, a cualquier iglesia”, afirmó. También explicó que anteriormente los jóvenes evitaban trasladarse entre colonias por miedo, y que ahora las canchas de fútbol están siendo utilizadas con normalidad.
La parroquia también promueve el deporte como forma de integración social. Uno de sus logros es el equipo San Lorenzo F. C., que permite a los jóvenes participar con requisitos claros: disciplina, asistencia a entrenamientos, no fumar y mantener un corte de cabello apropiado.


.jpeg)




.png)




